Lunes 25 Junio 2018
giweather joomla module
¡Vamos Argentina!

 

Celebración que tuvo como broche, puertas adentro del anfiteatro, las presentaciones de Cooky Galleta, del Circo Da Vinci y de Piñón Fijo como auténtico corolario de una jornada en la que los niños fueron los verdaderos protagonistas.

Pocos minutos habían pasado de las 19, cuando las gradas dispuestas a la vera de la calle Juan Cruz Varela, devenida en corsódromo, empezaron a poblarse. La postal era recurrente; en su mayoría familias enteras con niños y niñas de la mano o en brazos. El denominado carnaval de los niños y la familia, una vez más, fue tal.

A las 20, ya con las gradas repletas, las voces de Ivana Rottelli y del dúo teatral “Sonrisas en el Corazón” dieron la bienvenida oficial a los tan esperados Carnavales organizados en conjunto por la subsecretaría de Cultura del Municipio y la Fundación por la Cultura. A partir de allí, el corsódromo se llenó de colores, baile, música y, sobre todo, una alegría tal que contagiaba al público presente, quien a su vez manifestaba su gratificación por medio de reiterados aplausos al ritmo de los redoblantes y tambores.

La fiesta de los más chicos

Paralelo al desfile de las comparsas, se abrieron las puertas del Anfiteatro del Parque Sarmiento. En la larga fila de ingreso, una multitud de pequeños lucían su gorrito de Piñón, sus “Saxos Cloacales” en miniatura o sus “Piñoncitos” de trapo. Pasadas las 21, dieron inicio los espectáculos musicales.

La primera en aparecer en escena fue Cooky Galleta, el simpático personaje local que jugando a tener la inocente edad de 5 años, atrapó a los niños y niñas presentes con sus divertidas historias hechas canciones sobre las cosas que le pasan a su edad.

A continuación, subió al escenario el Circo Da Vinci, el reconocido elenco cordobés conformado por artistas de diversa índole que ofrecieron un espectáculo que conjugó música, teatro, circo y humor, para el goce de chicos y grandes por igual.

No obstante, el momento cúlmine de la noche se vivió cuando hizo su aparición en el escenario Piñón Fijo, el payaso más popular del país. En compañía de los músicos cordobeses integrantes de Los Sacha, Piñón desandó su repertorio musical que aúna temáticas recreativas, lúdicas y educativas con ritmos alegres y contagiosos que, en más de un caso, se asientan en la música de raíz folclórica.

Desde “Piñón fijo es mi nombre” hasta el “papá, mamá” de “La Familiera”; desde “Una luna en la laguna” hasta el infaltable “Chu chu ua, chu chu ua”; las canciones de Piñón deleitaron a los miles de chicos y grandes que, desde las gradas del renovado Anfiteatro, no dejaron de cantarlas ni un momento.

El paso de las comparsas

Doce fueron las comparsas que desfilaron en la primera jornada de festejo. Los encargados de romper el hielo fueron los integrantes de la comparsa “Creciendo Juntos”, compuesta por más de 70 chicos de entre 4 y 17 años oriundos del barrio San Eduardo. Una formación de batucada y cuerpo de baile, totalmente vestidos de celeste y blanco, adelantaron la euforia nacional de un nuevo sueño mundialista.

Luego fue el turno del candombe de la mano de “Chico el Quilombo”, quienes contagiaron con dicho ritmo de trascendencia africana que, llegando desde la vecina patria uruguaya, cada vez gana más presencia en nuestro país.

En tercer lugar, hizo su aparición Luz de Esperanza, “Cadena de Favores”, en la cual chicos y grandes pidieron por una luz de esperanza hacia un futuro mejor para los niños y la humanidad. A continuación, más de cien niños, jóvenes y adultos de distintos barrios de la ciudad que conforman “Juventud Eterna”, ofrecieron al público una colorida presentación que contó entre sus filas hasta con un grupo de Hip Hop.

En quinto lugar desfilaron los niños de la copita de leche “Pequeños Gigantes” y a continuación la comparsa “Nassyra”, con todas las performances y vestuarios propios de los ritmos árabes y latinos.

Acto seguido, fue el turno de las comparsas “Claudia Estrella de Mar”, del barrio Empleados de Comercio; de “Fantasía”, del barrio Nueva Argentina; y de “Mensajeros de Paz”, del barrio Jardín Norte.

A modo de homenaje, con un recopilado de las presentaciones de varios carnavales anteriores, hizo su presentación la comparsa “Capricho” , compuesta por jóvenes de diferentes barrios; y a continuación llegaría “Suena el Mundial”, del barrio Roque Sáenz Peña.

Cerró la presentación en el corsódromo, todo el ritmo, el entusiasmo y la energía que tanto caracteriza a la murga del Centro Cultural Mulato Mulé. Más de 200 integrantes pertenecientes a 15 barrios de la ciudad elevaron en su colorida presentación un mensaje de hermandad e integración.

“Que esta fiesta sea un motivo para ser felices bailando”

La organización de una comparsa lleva un arduo trabajo. Confeccionar la vestimenta, definir el maquillaje, seleccionar la música, armar los cuadros coreográficos -la lista sigue- no es una tarea sencilla. Así lo entendieron desde la academia Azúcar, quienes desde principios de año se pusieron a disposición de las diferentes comparsas barriales para la preparación de sus presentaciones en las noches de carnaval tan esperadas por niños y adolescentes de diferentes puntos de la ciudad.

Nicolás Pagliaricci, quien junto a Claudia Moral dirige la Escuela de Danzas Azúcar, explicaron la experiencia de un intenso mes de trabajo con las comparsas barriales, a la que calificó de humanamente enriquecedora y digna de seguir repitiendo año tras año.

“Este es un proyecto que nació el año pasado en conjunto con el área de Cultura de la Municipalidad y que consiste en acompañar y colaborar con las distintas organizaciones de la ciudad en la gestación y desarrollo de sus presentaciones de carnaval”, indicó Pagliaricci. Y añadió: “Además de trabajar en lo que es la elección de la música, la elaboración de la coreografía y los preparativos del vestuario, se lleva adelante un importante trabajo de contención social, de formación en valores a la vez que se genera un espacio de encuentro con el otro”.

Así, trabajaron desde principio de enero con doce comparsas de los barrios Cola de Pato, Las Delicias, Jardín Norte, Ciudad Nueva, Alberdi, Mujica, Nueva Argentina, San Martín, San Eduardo, entre otros.

Pagliaricci destacó que la experiencia fue muy enriquecedora desde lo humano y digna de seguir realizándose durante el año. “Nosotros aprendemos tanto como ellos. Nosotros llevamos distintos pasos, coreografías, movimientos, formas de interpretar la música, y nos volvemos con todo el entusiasmo y el cariño que nos contagian en los barrios”, subrayó.

“El carnaval es algo que en los barrios se espera durante todo el año. Siempre se fue buscando una identidad de los carnavales de Río Cuarto y yo creo que desde hace algunos años se viene dando una identidad hermosa que es la inclusión social”, expresó.

Y añadió: “Los niños, adolescentes y adultos de los barrios hoy se convierten en los artistas centrales de cada una de las noches de carnaval. Y tal como nos pasa a todos los artistas, en este momento sienten la ansiedad, los nervios y la adrenalina de poder dar lo mejor para la gente de Río Cuarto”.

Finalmente, Pagliaricci compartió las palabras de aliento previas a las presentaciones de cada una de las comparsas. “No se olviden nunca que si hoy elegimos estar acá es porque amamos bailar. A dejar a un lado todos los problemas y cosas que nos puedan estar pasando en nuestra vida cotidiana y a ser felices bailando”, arengó.

Pronóstico del tiempo

giweather joomla module