El área de Espectáculos Públicos, frenó un evento sin habilitación legal que albergaba a 200 personas con entradas cobradas por transferencia de hasta $25.000. Durante los controles, también se clausuró un evento masivo no autorizado en una sede vecinal.
La Municipalidad de Río Cuarto desarticuló una fiesta clandestina que se llevaba a cabo en el barrio privado San Esteban. El operativo estuvo a cargo del área de Espectáculos Públicos, que actuó de manera conjunta con la Policía de Córdoba, la Guardia Local y el personal de seguridad del propio predio.
El evento había sido convocado principalmente a través de las redes sociales y logró reunir a unas 200 personas. Según detallaron las autoridades, la reunión carecía de habilitación legal y no contaba con las medidas de seguridad mínimas necesarias para albergar a esa cantidad de asistentes. Para ingresar, los organizadores exigían el pago de una entrada que oscilaba entre los $20.000 y $25.000, monto que debía ser abonado previamente mediante transferencia bancaria.
Por otra parte, los controles realizados durante el fin de semana derivaron en una segunda intervención en la ciudad. El Municipio procedió a la clausura de una sede vecinal ubicada en la calle Aníbal Ponce 165. En ese lugar se estaba desarrollando un evento masivo que presentaba una infraestructura precaria y no contaba con ningún tipo de autorización oficial para llevarse a cabo.
Ante estos hechos, el gobierno local emitió un recordatorio subrayando que cualquier evento de estas características debe cumplir de forma estricta con el Código de Espectáculos Públicos. Las autoridades enfatizaron que el objetivo principal de hacer cumplir esta normativa vigente es garantizar la seguridad y la tranquilidad de todos los vecinos de la ciudad.