La Bolsa de Cereales de Córdoba publicó hoy su primera estimación de cosecha gruesa 2025/26, y el diagnóstico es contundente: la campaña estival proyecta 31,2 millones de toneladas en cinco cultivos, lo que significa tres millones de toneladas menos que en la campaña anterior. La entidad advirtió que la estimación se realizó con «elevada incertidumbre» de parte de los colaboradores en el campo.​

El factor determinante fue la distribución desigual de las lluvias. Mientras el norte provincial recibió precipitaciones en tiempo y forma, el sur —históricamente la región más productiva de Córdoba— sufrió un marcado déficit hídrico que coincidió con etapas fenológicas críticas de los cultivos. Río Cuarto y su zona de influencia se encuentran en el corazón de esta región afectada, donde la restricción hídrica impactó de lleno en los rindes proyectados.​

Maíz: sostiene el tipo, pero con matices.

El cereal es la mejor noticia relativa de la temporada. El maíz mantiene una estimación de 17,89 millones de toneladas para Córdoba, un 1% por encima de la campaña pasada y un 26% superior al promedio histórico, apoyado en la fuerte expansión de superficie sembrada. La Bolsa de Cereales de Córdoba había anticipado en septiembre pasado que el maíz recuperaría alrededor de 2,9 millones de hectáreas en la provincia, un crecimiento del 15% respecto del ciclo previo.

Sin embargo, los departamentos del sur (incluyendo el entorno de Río Cuarto) muestran variaciones interanuales de rinde negativas para todas las fechas de siembra, tanto en maíces tempranos como tardíos. El norte provincial, en cambio, sí proyecta variaciones positivas. Un 14% de la superficie de maíz de la provincia podría destinarse a forraje en lugar de grano, proporción superior a la de ciclos anteriores, como consecuencia directa del deterioro producido por la sequía.​

Soja: la más castigada de la temporada

La oleaginosa estrella de la región acumula las peores perspectivas. La proyección para Córdoba es de 11,87 millones de toneladas, un 18% menos que la temporada previa. La variación interanual es negativa tanto en el sur como en el norte de la provincia, con la única excepción de la soja temprana en el norte, que representa una proporción reducida de la superficie total.

Girasol: el cultivo sorpresa

En medio del panorama desafiante, el girasol emerge como protagonista inesperado. Ya se cosechó cerca del 25% de los lotes a nivel provincial, más del doble de lo habitual para esta época del año. Su cosecha anticipada y la expansión de área sembrada (parte de un «boom» que se vive a escala nacional) refuerzan su rol estratégico en la rotación, favoreciendo la recarga hídrica del perfil del suelo.​

Lo que viene: las próximas semanas son clave

Los especialistas son claros: las precipitaciones de las próximas dos semanas serán determinantes. La Bolsa de Rosario señaló que «las lluvias de los próximos 10 a 15 días serán fundamentales para ponerle un piso a la campaña y evitar mayores recortes». Para el sur de Córdoba (zona de Ruta 8 incluida) se necesitarían al menos 40 mm en los próximos 7 días y otros 40 mm adicionales la semana siguiente para sostener los rendimientos actuales.​

Por el lado sanitario, los técnicos alertan por la arañuela roja en soja, favorecida por las condiciones de sequía y altas temperaturas, además de presencia de trips y orugas defoliadoras. En maíz, el cogollero (Spodoptera frugiperda) se encuentra en niveles medios, y se recomienda monitoreo ante el avance de la chicharrita al norte provincial.

La campaña gruesa 2025/26 en Río Cuarto y zona llega a su etapa final con un balance agridulce: la diversificación hacia el maíz y el girasol amortigua parte del golpe, pero el sur cordobés no pudo escapar de la huella que dejó el verano seco. Los milímetros de estas semanas escribirán el último capítulo de una cosecha que prometía más de lo que finalmente dará.

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