El Servicio Meteorológico Nacional anticipó -en su informe- una fuerte ola de calor, que afectará a varias provincias entre el 29 de marzo y el 1 de abril.
Clima. Alerta por temperaturas extremas.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) publicó el viernes 27 de marzo un informe especial alertando por la llegada de un frente cálido que provocará temperaturas extremas en gran parte del centro y norte de Argentina.
En el informe, se analizaron los detalles de este fenómeno climático que comenzará a impactar en la región de manera sostenida desde el domingo 29 de marzo hasta el miércoles 1 de abril.
El avance de esta masa de aire caliente proveniente del norte afectará directamente a las jurisdicciones de Córdoba, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, San Luis, Santa Fe y el noroeste de la provincia de Buenos Aires.
Pronóstico de altas temperaturas y zonas más afectadas
Según los datos oficiales brindados por el organismo, la amplia región del centro y norte nacional experimentará máximas que oscilarán entre los 32 y 38 grados durante los próximos días.
A su vez, las marcas mínimas se ubicarán entre los 22 y 27 grados centígrados, un factor meteorológico clave que generará una elevada sensación térmica a lo largo de todas las jornadas.

El escenario será aún más severo en el extremo norte del territorio argentino, donde las marcas térmicas alcanzarán los picos máximos previstos por los especialistas para esta extensa ola de calor.
Las provincias de Formosa y Chaco registrarán los valores más altos del país, con temperaturas agobiantes que se ubicarán en torno a los 40 grados centígrados.
En estas dos jurisdicciones del noreste, las condiciones de calor extremo podrían prolongarse más allá del miércoles, extendiéndose incluso hasta el viernes 3 de abril inclusive.
Recomendaciones oficiales para evitar golpes de calor
Ante este panorama climático adverso, el Servicio Meteorológico Nacional recomendó a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y prestar suma atención a las alertas vigentes.
El objetivo de las autoridades es mitigar el impacto de las altas temperaturas en la salud pública, instando a adoptar medidas preventivas básicas para evitar descompensaciones o cuadros de deshidratación.
La sugerencia médica central es aumentar el consumo de agua y mantener una ingesta frecuente de líquidos sin esperar a tener la sensación de sed para garantizar una adecuada hidratación corporal.
Además, resulta fundamental evitar la exposición directa al sol en los horarios de mayor radiación, específicamente en la franja central que va desde las 10 hasta las 16 horas.
Cuidados preventivos para grupos de riesgo sanitario
El informe oficial subraya la necesidad de extremar los cuidados en la población más vulnerable ante los cambios bruscos de temperatura y la exposición al calor prolongado.
Las medidas de prevención deben reforzarse especialmente en niños pequeños, bebés, mujeres embarazadas, adultos mayores y aquellas personas que padezcan enfermedades crónicas.
En cuanto a los hábitos de alimentación para estos días, se sugiere evitar por completo el consumo de bebidas que contengan cafeína, alcohol o elevados niveles de azúcar.
También se recomienda descartar las comidas muy abundantes o pesadas, priorizando en su reemplazo la ingesta regular de frutas frescas y verduras.
Finalmente, los especialistas aconsejan reducir la actividad física, utilizar ropa ligera, holgada y de colores claros, junto con accesorios protectores como sombreros y anteojos oscuros. Como medida de resguardo adicional, se indica permanecer en espacios ventilados o acondicionados.















