El último relevamiento de 2025 de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis trae alivio al sector agropecuario. Según el 32° informe, basado en capturas registradas entre el 30 de noviembre y el 15 de diciembre, el panorama sanitario para el maíz es sumamente alentador.

La noticia principal es que el maíz temprano ya superó su período de susceptibilidad a Spiroplasma, mientras que las zonas maiceras centrales se mantienen estables y prácticamente sin presencia del vector.

Mapa de situación

El informe revela un escenario de baja presión poblacional en la mayor parte del territorio nacional, aunque con algunos puntos que requieren vigilancia:

  • Región Centro-Norte: Es la zona con mejores indicadores. El 85% de las localidades no registró detecciones y un 12% presentó capturas mínimas. La estabilidad es casi total.
  • Región Centro-Sur: El control es prácticamente absoluto, con un 97% de las localidades sin rastro de la chicharrita.

Optimismo para el maíz tardío

Los expertos de la Red son contundentes: “Las perspectivas resultan excelentes también para el maíz tardío”. La baja presencia del vector en el corazón productivo del país permite proyectar una campaña estival con riesgos sanitarios mucho menores a los de la temporada anterior.

El consejo de los expertos

Aunque los datos son positivos, el informe cierra con una advertencia fundamental para los productores. La clave para mantener este escenario bajo control es el monitoreo constante.

“Es vital mantener los monitoreos tanto en trampas como en cultivos, especialmente en áreas de siembra tardía donde los maíces voluntarios (‘guachos’) pueden actuar como refugio y multiplicar la plaga”, subrayan desde la Red.

El éxito del 2026 dependerá de la capacidad de los productores para detectar tempranamente cualquier rebrote y eliminar las plantas hospederas durante el verano.

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