El cielo sobre la región volvió a abrirse esta semana. Después de un enero marcado por el déficit hídrico, las lluvias de los últimos días trajeron alivio parcial a los campos del sur cordobés, aunque los números de la campaña gruesa 2025/26 ya acusan el golpe de la sequía previa. Entre la esperanza de los milímetros caídos y la preocupación por los cultivos comprometidos, el sector agrícola transita días decisivos.
El agua llegó, pero llegó tarde.
En la última semana, la provincia de Córdoba registró precipitaciones en distintos puntos, con valores que oscilaron entre 15 y 65 milímetros en diferentes localidades.
Río Cuarto ya había acumulado 43,4 mm en el evento de fines de enero, y este lunes 23 de febrero volvieron a registrarse aportes importantes en toda la región central y sur de la provincia. Para este martes, el Servicio Meteorológico Nacional emitió incluso un aviso a muy corto plazo por tormentas fuertes con lluvias intensas y ocasional caída de granizo sobre Río Cuarto.

El pronóstico para los próximos días suma más probabilidades de precipitación: para el jueves 26 y el sábado 28 de febrero se esperan nuevos eventos con acumulados estimados de 5 y 6 milímetros respectivamente, con probabilidades del 60%. Sin embargo, el patrón climático de las últimas semanas muestra lluvias aisladas e intermitentes, lo que genera alta incertidumbre entre los productores. «El agua está dando vueltas, pero resulta muy difícil prever qué zonas finalmente logren ser alcanzadas y cuáles salteadas«, advirtió el consultor Alfredo Elorriaga.
















