Las cifras son alarmantes. Río Cuarto cerró el 2025 con un total de 202 casos denunciados de ciberdelincuencia, lo que representa un crecimiento exponencial: en apenas 12 meses, las denuncias casi se triplicaron. El botín de la estafa digital en la ciudad ya alcanza los $549.147.200 y los US$39.702.

A pesar de los esfuerzos de recuperación, que lograron rescatar cerca de 131 millones de pesos y 19 mil dólares, el Defensor del Pueblo, Daniel Frangie, advierte que el sistema actual sigue desprotegiendo a los eslabones más débiles de la sociedad.

El «Cuento del Tío» versión 4.0

Según el relevamiento de la Defensoría, los delincuentes ya no necesitan barreras físicas: usan dispositivos electrónicos para vulnerar la confianza de los vecinos. Los métodos más reportados son:

  • Falsas promociones por WhatsApp: Llamados ofreciendo descuentos inexistentes de Epec o estaciones de servicio.
  • Representantes falsos de Mercado Pago: Llamadas telefónicas donde estafadores se hacen pasar por soporte técnico para obtener claves de acceso.
  • El blanco principal: El 90% de las víctimas tienen entre 45 y 74 años. La mayoría son jubilados con poca familiaridad tecnológica, lo que los convierte en el objetivo predilecto.
  • Horarios críticos: Aunque los hackeos ocurren en cualquier momento, se intensifican durante las tardes y los fines de semana, cuando la atención de las víctimas suele estar más relajada.

El reclamo de la Defensoría

Frangie fue contundente al analizar la respuesta institucional ante esta ola de delitos. Para el Ombudsman, el enfoque actual es insuficiente y revictimiza a los ciudadanos:

«Nos preocupa que la perspectiva de derecho siga poniendo el foco en la víctima. Se organizan capacitaciones, que son buenas, pero no se está haciendo hincapié en la responsabilidad de las entidades financieras y de las redes sociales«, sostuvo Frangie.

El funcionario destacó que, si bien algunos bancos están empezando a cambiar sus políticas de seguridad, todavía están «contribuyendo muy poco» para frenar el fraude sistemático.

¿Qué hacer ante una ciberestafa?

Los ciberdelitos son conductas ilegales que buscan robar información o dinero. Ante cualquier sospecha o hecho consumado, la recomendación es:

  1. No compartir claves ni códigos que lleguen por SMS o WhatsApp.
  2. Dudar de promociones demasiado atractivas que lleguen por medios informales.
  3. Denunciar de inmediato en comisarías o fiscalías especializadas.

La Defensoría del Pueblo insiste en la necesidad de un cambio real de perspectiva, donde la protección del usuario sea la prioridad y no el castigo a su falta de pericia tecnológica.

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