En un nuevo e inesperado giro en la causa por el crimen de Nora Dalmasso, el fiscal Pablo Jávega ratificó el pedido de elevación a juicio contra Roberto Bárzola. Pese a que la Justicia debate actualmente si la causa ha prescripto, la fiscalía sostiene que existen pruebas contundentes para sentar al parquetista en el banquillo de los acusados.

Bárzola se encuentra imputado por el delito de abuso sexual seguido de muerte, en una investigación que cobró nuevo impulso tras el hallazgo de rastros genéticos clave.

Las pruebas de ADN: El giro que cambió todo

El fiscal detalló que la acusación se apoya en hallazgos científicos realizados a finales del año pasado, que vinculan directamente a Bárzola con la escena y el arma del crimen:

  • El arma homicida: Se encontraron huellas genéticas del acusado en el cinto de la bata de la víctima.
  • Evidencia biológica: Un cotejo positivo confirmó la presencia de vello perteneciente a Bárzola en el pubis de Dalmasso.

“Se entiende que, del cúmulo de pruebas, se alcanzó el grado de probabilidad para que el imputado vaya a juicio”, afirmó Jávega, quien ya notificó a la defensa para que analice si se opone a esta requisitoria.

Contradicciones y el «detalle del parquet»

Más allá del ADN, la Unidad Fiscal reconstruyó una serie de indicios que complican la coartada de Bárzola:

  1. Restricciones de acceso: La familia Dalmasso mantenía estrictos hábitos de higiene. Los trabajadores solo podían usar el baño del quincho, pero la bata con el ADN estaba en el baño de la planta alta.
  2. Presencia confirmada: El propio Bárzola admitió haber estado en la casa en el rango horario en el que se estima ocurrió el crimen.
  3. La coartada fallida: El acusado afirmó haber estado trabajando en otro domicilio en el country San Esteban, pero se acreditó que nunca concurrió a ese lugar.
  4. Conocimiento de la escena: Bárzola describió con precisión que el parquet de la puerta-ventana de la habitación de Nora se había humedecido, un detalle real que él erróneamente atribuyó a otra vivienda.

La pelea contra la prescripción

Uno de los puntos más críticos es si el paso del tiempo extinguió la acción penal. Mientras la Cámara analiza este punto, Jávega sostiene que la investigación no está cerrada.

“Esta medida no es una rebelión. Debemos tener presente que la decisión hoy se encuentra bajo revisión, por lo que no está firme. Mientras no lo esté, el Ministerio Público Fiscal continúa con la obligación de darle impulso a la investigación”, explicó el fiscal.

Para la fiscalía, el tiempo en que Facundo y Marcelo Macarrón estuvieron imputados debe considerarse un «intervalo» que interrumpe los plazos de prescripción, permitiendo que el proceso contra Bárzola siga adelante.

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