Con siete instituciones de nivel superior conviviendo en su ejido urbano, Río Cuarto busca formalizar su identidad académica. El Concejo Deliberante comenzará a debatir un proyecto de ordenanza para declarar nuestra ciudad como «Ciudad Universitaria», una iniciativa que busca transformar el potencial educativo en un motor de desarrollo económico y social.
La propuesta, impulsada por la concejal Ana Laura Vasquetto (Primero Río Cuarto), apunta a organizar políticas públicas que acompañen el crecimiento de la población estudiantil y aprovechen la ubicación estratégica de la ciudad en el centro del país.
El «Portal del Estudiante»
Uno de los pilares del proyecto es la creación de una plataforma digital diseñada para simplificar la vida de quienes eligen la ciudad para formarse. Los ejes principales del portal incluyen:
- Alquileres seguros: Un registro de inmobiliarias y propiedades verificadas para garantizar contratos legales y viviendas con condiciones de seguridad óptimas.
- Conectividad y transporte: Mapas interactivos con las sedes académicas y horarios actualizados del transporte público en tiempo real.
- Inserción laboral: Una bolsa de empleo y pasantías para vincular a los estudiantes con el sector productivo local.
- Radicación asistida: Guías para que el proceso de mudanza y adaptación sea más sencillo para las familias de la región.
Un modelo con historia
La iniciativa también tiene un fuerte componente identitario. La UNRC fue la primera institución creada bajo el histórico Plan Taquini, que descentralizó la educación superior en Argentina.
«Río Cuarto tiene que ser el modelo original que luego pueda replicarse en otras ciudades. Fuimos los primeros con el Plan Taquini y queremos volver a ser vanguardia en la gestión de ciudades universitarias», fundamentó Vasquetto.
Impacto público-privado
El proyecto reconoce no solo el peso de la universidad pública, sino también la relevancia de instituciones privadas como la Universidad Católica de Córdoba y otros centros de nivel superior. La declaración busca generar un «efecto multiplicador» que beneficie al comercio, la construcción y los servicios locales.
El texto será presentado formalmente en el recinto para ser analizado en comisiones, donde se espera la participación y el aporte de todas las instituciones educativas de la ciudad.















