Los dos ediles que se alinearon con La Libertad Avanza rechazaron el pedido de renuncia emitido por la Unión Cívica Radical y confirmaron que continuarán ejerciendo sus bancas. La decisión escala la tensión interna del radicalismo local y abre un debate sobre la titularidad de los mandatos legislativos.

El quiebre con el radicalismo

La crisis estalló cuando los concejales Gabriel Abrile y Ana Laura Vasquetto formalizaron su incorporación al espacio de Javier Milei. En respuesta, la Asamblea Conjunta de los tres comités de circuito de la UCR riocuartense resolvió, por mayoría, exigirles públicamente la renuncia tanto a su afiliación partidaria como a sus bancas en el Concejo Deliberante. «Respetamos la decisión personal, pero no representan al partido que los ha nominado«, indicó el documento oficial del radicalismo.

La asamblea, realizada en la Casa Radical de calle Cabrera 716, fue presidida por Marcos Curletto y contó con la participación de referentes históricos como el exintendente Juan Jure, el exdiputado Conrado Storani y otros dirigentes de distintos sectores del partido. Además, el plenario estableció que la única concejala con reconocimiento orgánico para hablar en nombre de la UCR en el ámbito legislativo local es Antonella Nalli.

La respuesta de Vasquetto

La concejal Vasquetto emitió un comunicado en el que rechazó las presiones y desarmó el argumento central del partido: la exigencia de desafiliación .

«Quiero aclarar también que no poseo afiliación partidaria. Que me sumé al armado de Primero Río Cuarto como independiente para poder aportar desde un rol profesional y empresarial».

Vasquetto sostuvo que sus decisiones «responden a una mirada sobre la realidad de nuestra ciudad y a la necesidad de construir alternativas que prioricen el bienestar de todos«. Reivindicó además el mandato popular por sobre las directivas partidarias y confirmó que seguirá ejerciendo su función «con compromiso, responsabilidad y respeto«.

La postura de Abrile

En declaraciones públicas, Abrile sostuvo que no abandonó el radicalismo sino que se sumó a la mesa provincial liderada por el espacio libertario. El concejal, que preside el bloque opositor mayoritario Primero Río Cuarto, también descartó dejar su banca.

El trasfondo institucional

El caso instala una discusión de fondo: ¿a quién pertenecen las bancas del Concejo Deliberante? Para la UCR, los mandatos fueron obtenidos bajo el paraguas partidario y, por lo tanto, deben acompañar al partido. Para los ediles, el mandato es conferido por la ciudadanía y no puede ser revocado por una estructura interna.

La UCR advirtió que, si las renuncias no se producen, recurrirá al Tribunal Disciplinario del partido. Sin embargo, ese organismo carece de herramientas legales para forzar una dimisión al cargo electivo, ya que la legislación argentina no contempla la pérdida de banca por cambio de alineamiento político.

El nuevo mapa opositor

El quiebre reordena el tablero político local. El radicalismo se comprometió a construir «una propuesta superadora» frente al PJ en la ciudad, convocando a otros sectores a sumarse. Por su parte, el afianzamiento de Abrile y Vasquetto dentro del espacio libertario consolida a La Libertad Avanza como una fuerza con representación propia en el Concejo Deliberante riocuartense.

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