El equipo de entretenimiento había sido comprado en Merlo, a fines de 2025 con 4 millones de pesos apócrifos. Tras una serie de investigaciones, que unieron a las policías de San Luis y Córdoba, un letrado entregó el elemento de manera voluntaria en la comisaría.

Una estafa interprovincial que comenzó en Villa de Merlo, San Luis, y tuvo su investigación en Río Cuarto, se resolvió de manera sorpresiva. Un abogado defensor se presentó espontáneamente ante la Policía puntana y devolvió un toro mecánico con todos sus accesorios, el cual había sido comprado con una suma millonaria de billetes falsos a fines del año pasado.
Según el portal Infomerlo, la causa se inició por la denuncia de un hombre de 36 años. El damnificado publicó el equipo de entretenimiento en Facebook y, en diciembre de 2025, un presunto comprador lo contactó por WhatsApp para cerrar la operación.
Ambas partes coordinaron encontrarse en la localidad de Papagayos para hacer la entrega. En el lugar se presentó un chofer a bordo de una camioneta Ford F-100, quien afirmó ser el fletero enviado por el comprador.
El comerciante recibió $4.000.000 en billetes de $20.000 y entregó el toro mecánico. Sin embargo, poco después, la víctima revisó el dinero en detalle y constató que la totalidad de los billetes eran apócrifos.
La Unidad de Abordaje Fiscal de la Tercera Circunscripción Judicial ordenó tareas de inteligencia que permitieron identificar la camioneta y reconstruir el recorrido del sospechoso. El rastro llevó a los investigadores hasta la ciudad de Río Cuarto, donde se conformó una comisión policial conjunta entre las fuerzas de Córdoba y San Luis.
Los efectivos lograron establecer los domicilios vinculados a los involucrados y tramitaron el pedido de secuestro del vehículo. Ante el avance de la causa y la presión policial en los barrios riocuartenses, un letrado que representa a uno de los sospechosos se presentó en el Departamento de Investigaciones Villa de Merlo e hizo la entrega voluntaria de toda la utilería. Por disposición judicial, los elementos fueron restituidos a su dueño, mientras la causa penal continúa su curso.
















