La Defensoría del Pueblo de Río Cuarto celebró su 30° aniversario con una ceremonia cargada de simbolismo e historia en las instalaciones del Galpón Blanco de El Andino, precisamente el mismo predio donde la institución dio sus primeros pasos tras su creación el 16 de julio de 1996.

El encuentro, que reunió a exdefensores, autoridades políticas, académicas y vecinos, sirvió no solo para repasar tres décadas de trayectoria, sino también para trazar las líneas de acción institucionales de cara al futuro, bajo las premisas de ciudadanía, diálogo y la protección de las garantías individuales.

Un emotivo protocolo y el respaldo institucional

La jornada comenzó con la proyección de un video institucional y el ingreso de la Bandera Nacional, portada por veteranos de la Guerra de Malvinas y escoltada por las estrofas del Himno Nacional, interpretado por la Banda Militar “Fray Luis Beltrán” del Batallón de Holmberg. En el plano artístico, la pintora Emilia Floriani coordinó una obra comunitaria en la que participaron los asistentes.

Durante el bloque formal, la Defensoría recibió un fuerte respaldo de diversos estamentos del Estado y la educación superior mediante la entrega de distinciones:

  • Decreto y placa conmemorativa: Otorgados por la Municipalidad de Río Cuarto y recibidos por el defensor titular, Daniel Frangie, junto a su adjunto, Jeremías Biglia.
  • Declaraciones de interés institucional: Presentadas por el Concejo Deliberante local, la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) y la Universidad Católica de Córdoba (UCC).
  • Beneplácito legislativo: La Legislatura de Córdoba distinguió el aniversario declarándolo de interés provincial.

Uno de los pasajes más significativos fue la oración interreligiosa, un espacio ecuménico que reunió a representantes de la Iglesia Católica, la Iglesia Evangélica Luterana Argentina, la Sociedad Israelita, la Comunidad Musulmana y el Consejo de Pastores.

El reconocimiento a los constructores de la institución

El acto rindió un especial homenaje a los dirigentes que estuvieron al frente del organismo a lo largo de su historia, adaptando la estructura a las sucesivas crisis económicas y transformaciones sociales de la ciudad.

Fueron distinguidos los exdefensores:

  • Mario Alesci: evocó la complejidad de poner en marcha una entidad totalmente desconocida en los años noventa.
  • Juan Manuel Llamosas (padre): destacó la capacidad del organismo para amoldarse a las cambiantes problemáticas vecinales.
  • Eduardo Mugnaini.
  • Guillermo De Rivas: actual intendente de la ciudad.
  • Ismael Rins.
  • Daniel Frangie: actual conductor de la gestión.

“Me llena de emoción celebrar estos 30 años y quiero hacer llegar mi saludo y reconocimiento a todos los exdefensores que construyeron esta historia. La Defensoría es una institución noble que representa confianza para la comunidad”, afirmó el intendente De Rivas durante su alocución.

Los desafíos de gestión: «Defender los derechos en la era digital»

Al momento de los discursos proyectivos, el defensor del Pueblo, Daniel Frangie, invitó a la comunidad a reflexionar sobre el rol de la institución en el siglo XXI. El funcionario remarcó que el gran desafío de la época actual radica en la virtualidad y la modernización de los entornos administrativos y sociales.

“Treinta años de historia nos llevan a la reflexión. El gran desafío actual pasa por defender los derechos en la era de la digitalización, poniendo siempre al ser humano en el centro. Los retos son cómo construir ciudadanía en la era digital, promover culturas de paz y defender los derechos, porque sin ellos no hay dignidad posible”, enfatizó Frangie.

El cierre de la jornada se trasladó a la explanada exterior del Galpón Blanco. Allí, mientras la Banda Militar ejecutaba un repertorio popular, las autoridades y los ciudadanos compartieron el tradicional chocolate caliente con tortas fritas para coronar los festejos del trigésimo aniversario.

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