| Dimensión | Detalle periodístico |
|---|---|
| ¿Qué? | Imputación al jefe de Seguridad del establecimiento penal por el intento de ingreso clandestino de teléfonos celulares. |
| ¿Quién? | La causa está a cargo del fiscal de Instrucción Pablo Jávega; el investigado es un oficial de jerarquía y trayectoria en la fuerza penitenciaria. |
| ¿Cuándo? | En las últimas horas, a partir de un procedimiento de control preventivo. |
| ¿Dónde? | En la cárcel de Río Cuarto (Establecimiento Penitenciario N° 6). |
| ¿Por qué? | El personal detectó movimientos sospechosos durante una requisa de rutina, lo que derivó en la incautación de los dispositivos. |
La investigación judicial por el intento de ingreso clandestino de teléfonos celulares a la cárcel de Río Cuarto sumó un capítulo de alto impacto institucional: el fiscal de Instrucción Pablo Jávega imputó al jefe de Seguridad del establecimiento penitenciario tras ser descubierto durante un control preventivo en el acceso al predio.
El hallazgo se produjo en el marco de las requisas habituales que realiza el personal penitenciario sobre objetos, visitantes e ingresantes, bajo protocolos estrictos de seguridad.
«Era un procedimiento de rutina que se lleva a cabo respecto de aquellos objetos que ingresan con las personas que visitan a los internos. Se hace por cuestiones de seguridad y por protocolo», detalló el fiscal Jávega al referirse a la mecánica del operativo.
Alerta y maniobra sospechosa
A diferencia de otras situaciones operativas, en esta oportunidad el foco de atención se posó sobre un alto mando del propio penal. La maniobra fue detectada por los guardias de turno, quienes notaron una actitud anómala e intervinieron de inmediato para profundizar la inspección.
«El personal a cargo detectó un movimiento sospechoso de esta persona, alertó al superior, se redobló el control y allí se advirtió el intento de introducir de manera clandestina los teléfonos», precisó el instructor de la causa.
Trazabilidad y destino de los teléfonos
Tras la interceptación de los dispositivos, la fiscalía dispuso una serie de medidas probatorias de carácter urgente. El objetivo central es peritar la aparatología secuestrada para determinar la procedencia de las líneas, el camino previo que recorrieron y a qué pabellón o recluso estaban destinados.
«Se han llevado adelante medidas complementarias para determinar cuál era el destino de los equipos y establecer la trazabilidad de los mismos», confirmó el fiscal sobre el avance de los peritajes técnicos.
Impacto en la fuerza
El caso provocó una fuerte repercusión interna dada la jerarquía del involucrado. Desde el Ministerio Público Fiscal confirmaron que el sospechoso «ya tiene una trayectoria dentro de la fuerza«, un antecedente clave que formará parte de la valoración del expediente judicial mientras se analizan posibles agravantes y el eventual incumplimiento de los deberes de funcionario público.