Tras la caída de 62 milímetros de agua en apenas 25 minutos, los residentes del sector Obrero reclamaron por el estado crítico de los desagües y el riesgo de inundación en sus viviendas. Advierten que las calles quedan completamente intransitables y exigen respuestas urgentes a la Municipalidad.

La intensa tormenta que azotó a la ciudad de Río Cuarto este sábado dejó a varios sectores bajo el agua y expuso, una vez más, los problemas de infraestructura en los barrios periféricos. En medio de un alerta amarilla emitido por el Servicio Meteorológico Nacional, se registraron precipitaciones acompañadas de granizo, con un acumulado de 62 milímetros en tan solo 25 minutos, de acuerdo con los datos de Defensa Civil. Uno de los focos más críticos fue el barrio Alberdi, específicamente en la zona del Obrero, donde los vecinos sufrieron el anegamiento total de sus calles y advirtieron sobre el riesgo inminente de que el agua ingrese a sus hogares.
Cintia Ávila, residente del Pasaje Thames en cercanías de la calle Fray Cardarelli, relató las severas complicaciones que enfrentan en el sector. «Cada vez que llueve pasa la misma situación, nos inundamos», lamentó la vecina, quien apuntó directamente contra la falta de respuestas estatales. «Casi todos los vecinos del sector sufrimos esa problemática porque principalmente no hay obras públicas en cuanto a los desagües, que están todos tapados y no le realizan el mantenimiento que corresponde, sumado al mal estado de las calles», afirmó.
La veloz acumulación de agua genera graves inconvenientes de movilidad y seguridad para los habitantes. Ávila detalló que la zona se vuelve «totalmente inaccesible» y graficó la urgencia con la situación de una residente del barrio: «Acá enfrente vive una vecina que está embarazada y hoy estábamos muy preocupados porque si llega a tener que parir de urgencia no entra una ambulancia, no podés sacar el vehículo, porque el agua nos estaba llegando arriba de las rodillas». Las arterias más afectadas por el anegamiento incluyen a Joaquín V. González, Fray Cardarelli, Guayaquil, Adelia María y Salta, entre otras.
El temor a perder los bienes materiales es constante en el vecindario. La entrevistada recordó que en 2023 el agua ya había ingresado a su vivienda del programa «Vivienda Semilla», provocando la pérdida de sus electrodomésticos. A los daños materiales se le suma el inminente riesgo sanitario. «Lo que tenemos miedo es que cada vez que baje el agua quedan no solamente los sapos, las víboras, alacranes; también quedan las infecciones», expresó Ávila. Además, denunció que la boca del desagüe principal en la intersección de Fray Cardarelli y Guayaquil se encuentra «totalmente tapada con maleza, yuyos y animales muertos».
Pese a los reiterados reclamos presentados ante diversas dependencias y las reuniones mantenidas en el Centro de Gestión Municipal (CGM) de Alberdi, los vecinos sostienen que el municipio ignora la problemática. «Somos un grupo de vecinos que hacemos reclamos a la municipalidad y nos dan la espalda constantemente», subrayó Ávila. Horas después del violento temporal, el agua aún no había logrado drenar. «Ahora yo no veo la calle, todavía está tapada, dura horas», concluyó la vecina, manifestando la desesperación de toda la comunidad ante el pronóstico de que las lluvias continúen a lo largo del fin de semana.











