Otro de los comercios afectados por la falta de ventas.

¿Qué?Caída consecutiva de las ventas minoristas y fuerte reducción de la rentabilidad del sector.
¿Quién?Relevamiento del Centro Comercial, Industrial y de Servicios (CECIS) y testimonio de comerciantes locales.
¿Cuándo?Período de 15 meses consecutivos de retracción, con una última caída interanual del 6,5%.
¿Dónde?Ciudad de Río Cuarto, con especial impacto en el área del microcentro.
¿Por qué?Pérdida acumulada del poder adquisitivo de los consumidores y marcado incremento en los costos fijos.

La actividad comercial en Río Cuarto atraviesa uno de sus momentos más complejos. De acuerdo con los datos relevados por el Centro Comercial, Industrial y de Servicios (CECIS), las ventas minoristas registraron una caída interanual del 6,5%, acumulando un período de 15 meses de baja consecutiva en la ciudad.

El informe advierte que la baja generalizada en las compras no responde a una cuestión estacional ni logra ser amortiguada por el comercio electrónico, modalidad que tampoco llega a compensar los volúmenes de las transacciones presenciales.

Costos en alza y locales vacíos en el microcentro

El origen principal de este fenómeno radica en la constante pérdida del poder adquisitivo de los hogares, combinada con un aumento sostenido en la estructura de costos fijos que deben afrontar los negocios.

Los rubros con mayor impacto en las planillas de gastos del sector son los alquileres comerciales y las facturas de servicios públicos como la luz y el gas. Esta encrucijada entre menores ingresos y mayores costos se hace visible en el paisaje urbano de Río Cuarto, con una cantidad creciente de locales desocupados en el sector del microcentro.

A su vez, los comerciantes enfrentan un estrecho margen de maniobra para la fijación de precios: retocar los valores para sostener la rentabilidad provoca una caída inmediata en la demanda, mientras que congelarlos deteriora aún más los márgenes de ganancia.

Cambios de hábitos en los consumidores

La contracción económica modificó de manera sustancial las pautas de consumo de las familias riocuartenses. El comportamiento actual en los mostradores refleja prioridades claras:

  • Orientación a lo esencial: Se reducen las compras superfluas para priorizar productos de primera necesidad.
  • Búsqueda de precio: Creció el tiempo dedicado a comparar costos entre distintas alternativas antes de concretar la compra.
  • Migración de marcas: Se consolidó el vuelco hacia segundas y terceras marcas como alternativa de ahorro.

Promociones que no alcanzan

Pese a los constantes esfuerzos del sector por dinamizar el consumo a través de descuentos, promociones especiales y facilidades de pago, las medidas resultan insuficientes para revertir la tendencia de fondo.

«Las ventas están flojas. Hay expectativas cuando aparece en el calendario alguna celebración tradicional, como el Día del Niño, pero cuesta mucho que la actividad repunte de manera sostenida», coincidieron comerciantes locales consultados.

Si bien la retracción de las ventas en Río Cuarto forma parte de un escenario recesivo de alcance provincial y nacional, la situación genera especial preocupación en el entramado productivo local por la extensión en el tiempo de la crisis mercantil y su impacto directo sobre el empleo formal.

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