Desde fin de año a esta parte, se multiplican los casos de titulares de la Tarjeta Actual que utilizaron el plástico para financiar distintos consumos y se encuentran ahora con notificaciones de deuda por montos exorbitantes, emitidas por estudios jurídicos que también hacen apercibimientos de embargo. Todo eso, mientras la empresa parece haber desaparecido de Río Cuarto, porque ya no se puede ubicar a ningún tipo de representante al teléfono, ni en la web, ni en lo que solía ser la sede comercial de la firma.

En la Defensoría del Pueblo, donde ya acumulan al menos 30 reclamos de este tipo, decidieron pedir la intervención del Banco Central y de Defensa del Consumidor de la Provincia, para que tomen cartas en el asunto.

El defensor del Pueblo, Ismael Rins, indicó que la problemática genera preocupación y temor entre los usuarios, y sostuvo que el comportamiento de los supuestos acreedores es abusivo y está reñido con la ley 24.240 de Defensa del Consumidor.

“Hemos tenido muchísimos reclamos vinculados a la Tarjeta Actual en Río Cuarto. Lo que nos refieren las personas es que están recibiendo notificaciones de supuestos estudios jurídicos, que les están reclamando pagos exorbitantes, muy por encima de la deuda que tenían. Y no hay ninguna referencia de la empresa en la ciudad como para que puedan comunicarse”, describió el funcionario.

Vulnerabilidad

Rins aseguró que el comportamiento de quienes estarían a cargo de la gestión de cobranza de la Tarjeta Actual no sólo afecta el derecho de las personas de pagar una deuda justa, sino que además es cuestionable el trato que las personas reciben, en una relación asimétrica que los vuelve vulnerables.

“Hay presiones, apercibimientos de embargos a personas que no deben dinero desde hace mucho tiempo. E incluso, por sumas que de ninguna manera están adeudando”, señaló Rins.