En una ceremonia cargada de emotividad, la comunidad universitaria se reunió este viernes en el Aula Mayor de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) para conmemorar los 40 años de trayectoria del Jardín Maternal «Rayito de Sol». La institución, dependiente de la Secretaría de Bienestar, comenzó a funcionar oficialmente el 10 de marzo de 1986 en pleno proceso de normalización institucional tras el retorno de la democracia.

El acto protocolar estuvo encabezado por la rectora Marisa Rovera y la vicerrectora Nora Bianconi, acompañadas por la secretaria de Bienestar, Paola Beassoni; el subsecretario del área, Juan Pablo Casari; la directora del Departamento de Educación Inicial (Facultad de Ciencias Humanas), María Celina Ciravegna; la directora del Jardín «Rosario Vera Peñaloza», Lucila Ordóñez; y el equipo directivo del establecimiento homenajeado.

Historia y génesis comunitaria: de 1984 a la apertura en 1986

Durante su discurso, la directora del Jardín Maternal, Claudia Cardarelli, repasó los orígenes de la institución, recordando que la iniciativa nació en 1984 a partir de la organización de familias docentes, nodocentes y estudiantiles que expusieron la necesidad de contar con un espacio de cuidado infantil dentro del campus.

La propuesta fue elevada al entonces rector normalizador, Juan Carlos Pereira Pinto, y aprobada por el Consejo Superior Provisorio, entendiendo que la contención de las primeras infancias constituía un derecho fundamental para consolidar una universidad más inclusiva.

  • Apertura histórica: El 10 de marzo de 1986 abrió sus puertas con una matrícula inicial de 10 niños y niñas de entre 45 días y 2 años, atendidos por un directivo, 6 docentes y 4 trabajadores nodocentes.
  • Presente institucional: Cardarelli destacó el carácter intergeneracional del espacio: «Actualmente, los que fueron niños regresan convertidos en padres y madres e incluso abuelos. Rayito de Sol es memoria viva».

La educación pública en la línea del tiempo

Al hacer uso de la palabra, la rectora Marisa Rovera valoró el rol estratégico y la mirada visionaria que tuvo la casa de estudios hace cuatro décadas al asumir la responsabilidad de cuidar y educar en las etapas tempranas del desarrollo.

“A veces imaginamos el rol de la universidad pública en una línea del tiempo continua: primeras infancias, primaria, secundaria, universidad y nuestro querido PEAM. Fíjense la importancia de reivindicar el significado de la educación pública y que nuestra Universidad sea un ejemplo en ese sentido social”, enfatizó la rectora Rovera.

Por su parte, la secretaria de Bienestar, Paola Beassoni, compartió su testimonio como madre que utilizó el servicio y agradeció el trabajo diario de todos los claustros para mantener operativo el jardín: «El Jardín somos todos y agradezco que pueda seguir adelante y creciendo en distintos aspectos».

Memoria pedagógica y cierre cultural

Durante la jornada se presentó un video institucional elaborado para conmemorar el cuadragésimo aniversario. La profesora Claudia Mazzitelli subrayó que el material audiovisual representa una «memoria pedagógica» sobre las transformaciones edilicias, teóricas y de paradigmas sufridas por el jardín, manteniendo intacta la premisa de concebir a las infancias como sujetos de derecho.

El cierre artístico del evento estuvo a cargo de integrantes del Coro de la UNRC (Mayra Pereyra Abregú, Javier Becerra y Cinthia Granado), quienes interpretaron un repertorio de música infantil para los presentes.

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